Construcción 2022: entusiasmo por la vuelta del inversor, pero preocupación por los insumos

Fuente: Ecos365 – El ladrillo volvió a ser un refugio tentador ante la falta de alternativas de inversión y ahorristas se suman a nuevos desarrollos. Por otro lado, aunque ya no hay desabastecimiento, resulta muy difícil importar ciertos productos

La reactivación de la obra pública, las refacciones en la privada y el tibio regreso del inversor volviendo a elegir el ladrillo para colocar sus ahorros llevaron a un cierre positivo del 2021 en el rubro de la construcción, algo impensado en los primeros meses, cuando las restricciones sanitarias y la crisis económica había golpeado fuerte al sector. Para este año las expectativas son más favorables ante la falta de alternativas de inversión y los bajos costos en dólares de terrenos y mano de obra. Sin embargo, la fuerte suba de precios de insumos y materiales (por encima de la inflación general) y la especulación de algunos proveedores con la inestabilidad cambiaria representan serios desafíos a resolver para cumplir con los pronósticos.

Balance de 2021

“Durante el 2021 la inercia de las obras ya iniciadas, sumadas a refacciones en viviendas particulares, producto de consumir los pesos e invertirlos en ladrillos, y la oportunidad de poder construir a un costo bajo hicieron que fuera un año moderadamente bueno”, manifestó Gonzalo Espíndola, al frente de la Asociación Empresarios de la Vivienda y Desarrollos Inmobiliarios (AEV) de Santa Fe.

“En obra pública, desde el segundo semestre del año se reactivaron muchos proyectos y eso nos asegura trabajo para buena parte de 2022. Todas las empresas están trabajando, e incluso se está cobrando antes de lo que marca la ley”, planteó Rubén Llenas, gerente de la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO) delegación Rosario. También resaltó que las sensaciones son buenas en la obra privada.

Empleo en alza

“Mientras la soja se mantenga en altos niveles, más allá de alguna baja puntal, siempre habrá gente que invierta en ladrillo y esta vez no es la excepción”, dijo a Ecos365 y agregó que el cemento está consumiéndose en más de 1,1 millón toneladas mensuales, un nivel alto en la comparación histórica. Esto se vio reflejado en la mayor demanda laboral. En octubre de 2021 (último mes informado) continuó la lenta pero sostenida recuperación del empleo formal en el sector, sumando aproximadamente 4.300 obreros en todo el país, rozando casi los 360 mil empleos.

De esta manera hubo un incremento respecto a setiembre del 1,2%. Hasta ese entonces se acumulaba en el año una suba del 13,3%, y respecto a igual mes del año anterior un importante incremento del 23,5%. La Provincia de Santa Fe por su parte, sumó por segundo mes consecutivo más de 1.000 empleos registrados, con un 3,1 % de suba mensual, mientras que en la comparación interanual creció 22%, y acumuló en el año el 12,1%.

El impacto de la tercera ola

Otro factor que impulsó la mayor contratación fueron los contagios por coronavirus. “Enero ha sido un mes muy duro en materia de infectados tanto de obreros como de personal administrativo”, sostuvo Llenas y agregó que funcionarios provinciales ya les habían advertido que esto ocurriría, por lo que se reforzaron protocolos. “Pero los contagios fueron muy intensos y se dieron por fuera del ámbito laboral”, apuntó y aseveró que sin dudas esto afectó el nivel de trabajo por la imposibilidad de reemplazar a tanta gente de golpe, y porque algunas obras directamente debieron cerrar algunos días por falta de personal.

Sin embargo el panorama luce muy distinto al de los últimos dos años, por un lado porque la gran mayoría de las personas está vacunada, por lo que no se han registrado casos graves. Por el otro, porque con esta nueva cepa la recuperación es más rápida y se retoma la actividad con más velocidad. Además, los protocolos están más aceitados y la respuesta es inmediata. “Nuestros equipos de higiene y seguridad ahora cuentan con más información y las obras realmente son lugares de control y de seguimiento, por lo que el personal contagiado se desafecta automáticamente”, planteó Espíndola.

Perspectivas 2022

“Las expectativas para este año son buenas, pero vemos un problema en el tema precios de insumos: en 2021 superaron largamente el 60%, y no vemos ningún cambio para este”, planteó el gerente de CAMARCO Rosario. Además, más allá de que la provisión se regularizó bastante en comparación con los meses de cuarentena estricta, hay productos importados con serias demoras o que directamente no llegan, por lo que muchas veces no queda otra que apelar a sustitutos nacionales. Más allá de esto, para el presidente de la AEV la inflación tiene como contrapartida la aceleración del consumo. “El ladrillo sigue siendo un refugio del capital, una unidad de cambio y la mejor alternativa constante de valor”, expresó.

En este contexto, fue optimista respecto al 2022. “Básicamente creemos que será un año similar, pero con algunas mejoras, ya que el 2021 fue de 8 meses, y el resto se lo descontamos a la pandemia en retrasos, falta de agilidad de trámites, reparticiones cerradas. Lentamente se van abriendo oportunidades y arterias que está viabilizando más proyectos, desarrollos, y metros cuadrados finales”, planteó el también titular de la desarrolladora Grupo 1.

Consultado por los desafíos que se avecinan, respondió que el principal tiene que ver con lograr ser cada vez más eficiente, invertir en tecnología, achicar procesos, mejorar los sistemas y apostar por la calidad continua. “Hoy sobresale el creativo, el innovador, sin dudas no es el mejor momento pero, aparecen constantemente muchas oportunidades producto de esta combinación de crisis, inflación y pandemia”, explicó y remarcó que a nivel político, la construcción fue la salida de una situación compleja y el puntapié para la reactivación en muchas partes del mundo como en Chile y Uruguay.

“Es importante podamos destrabar drivers que obstaculizar y frenan la producción, como trámites, restricciones, burocracia, escasez y lentitud en los servicios, porque esto permitirá movilizar un círculo virtuoso, e incasable de generación de empleo incorporando incluso sectores marginales”, indicó. En esta línea, opinó que es imprescindible reactivar el crédito hipotecario. “Con la AEV estamos trabajando a nivel nacional para replicar cualquier modelo crediticio que pueda ponerse en marcha”, ya que podría ser la llave para empezar a resolver el déficit habitacional.

Qué pide el consumidor hoy

“Hay pedidos de espacios más que tienen que ver con el verde, la ecología, los lugares abiertos, espacios para el asado, asador, grill eléctrico, balcones más generosos, que mejoran la calidad de vida. Aparecen como nuevos roof top, solárium, mini quinchos privados, con duchas, espacios para bicicleteros”, describió Espíndola y añadió que zonas como Arroyito, Echesortu y Fisherton son algunas de las más seductoras para clientes y desarrolladores, que pueden levantar más metros.

“Es importante entender también que se logra más eficiencia en conglomeraciones de edificios más grandes, y/o tipo Condominios, donde las expensas y la construcción en si permite amortizar gastos comunes, que en definitiva van al ahorro del consumidor final”, valoró. En cuanto a los valores del m2, si bien son muy dispares, en el macrocentro cotizan entre los u$s1400 y u$s2600.

“Hasta ahora estuvo traccionando más el consumidor final, pero cada vez más se van agregando inversores, porque el costo bajo de construcción seduce para construir más m2. Vale decir que hoy podés hacerte una casa de dos dormitorios por el mismo valor de lo que te salía hacer una de un dormitorio”, cerró y añadió que lo que están sobrando son chocheras, tanto edificios de estas como cocheras en edificios

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